¡Anda mujer!
q el camino es largo,
hay puestos de vigilancia por doquier,
guardias q no son guardas,
de nuestro gran secreto.
¡Anda mujer!
expíde el salvoconducto
q me permita llegar hasta ti,
sin pasar por el pelotón de fusilamiento.
Te amo, aunque el caballo Atila,
se desboque alguna vez...
sábado, 18 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario