sábado, 26 de julio de 2008

No le pidas q se quede

Si tu gran amor va a abandonarte, no le supliques, no le pidas que se quede.
Aunque su partida sea de mucho peso para ti, acompáñale hasta la estación.
¡Y ayúdale con su equipaje, que tú no sabes cuánto le pesa dejarte!
Si sientes un infierno en tu alma, dolor en tu corazón, y ganas de llorar, llora en silencio durante todo el camino, que eso te quitará peso del alma.
Ten presente que quien te está abandonando también tiene alma, corazón, y también está perdiendo.
Al momento de la despedida, cuando te mire, sonríele con el corazón y dale un abrazo, que sea como el primero, y que ese conmovedor abrazo diga “te amo”.

No hay comentarios: