Reconozco el pecado que vive en mi,
(original concebido)
como conmigo convive
la sangre que circula en mis venas.
Reconozco, las mil y una vez que he dicho
nunca, para terminar cayendo en la trampa
de las palabras que se devuelven.
(más de mil veces)
Reconozco, que a veces creo que me las sé
todas y que muchas veces no he sabido nada,
con el interés sublime de que el mundo,
Dios o el universo me regalen el privilegio
de verme sorprendido.
Reconozco, no ser el mejor amigo, porque,
mis propios defectos limitan el dar sin
limites, pero sé y estoy seguro que muchas
veces he podido reconocer la canción
que le aligeran sus cargas.
Reconozco que he cometido errores
de los cuales, en algún momento pude
aprender, pero también se que he sido lo
suficientemente testarudo como para
volver a cometerlos (sin arrepentimientos).
Reconozco, ser dueño absoluto de mis
defectos, algunos cargados a mi espalda
(ya sin peso) y algunos otros llevados como
trofeos ganados a pulso y lágrimas.
Reconozco, que sonrió de vez en cuando,
mas seguido de lo que muestra mi rostro…
(cuando hago sonreír).
Reconozco, que no he tenido limites para
mis sueños, aunque muchos de ellos
han chocado contra paredes infranqueables.
Reconozco, que he amado y que amo;
que prefiero “un te quiero” en mitad
de una pelea, que seguir en ella dando
vueltas como un trompo.
Reconozco simplemente hoy:
…”que he pecado mucho de
pensamiento, palabra, obra
y omisión”
Y… que no puedo prometer
no volver a pecar…
... como siempre fiel a las alas que llevo...
miércoles, 23 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario